sábado, 12 de septiembre de 2015

Una boquilla, dos bolsos

Llegó septiembre y con él el nuevo curso y la vuelta a la rutina (¡bendita rutina!). Y me he prometido recuperar cierta normalidad en lo que al blog se refiere, que últimamente lo tengo de lo más abandonadito. La inmediatez y rapidez de Facebook e Instagram hacen que pase menos por aquí, pero eso no quiere decir que no cosa, no, algo así sería impensable. Así que en los próximos días os iré enseñando las cosas que he ido haciendo en los últimos meses.

Las pasadas navidades me regalaron el último libro de Francesca Ogliari, De vuelta a casa. En cuanto lo abrí supe que tenía que hacer el bolso Etoile. Tenía la boquilla guardada desde hacía un par de años, de un Creativa, y me puse manos a la obra. El plisado dio su lata, pero al final lo conseguí. Aquí lo tenéis.

Bonito, ¿verdad? La boquilla no va cosida, sino que se ajusta con unas pequeñas tuercas así que luego pensé... ¿y si hago uno sin plisar? Y siguiendo las mismas instrucciones y en una tarde esto es lo que salió.

Francamente, no sé cuál me gusta más, así que según la ocasión uso uno u otro. No tengo más que cambiar la boquilla.

¡Ah! Y me encanta el detalle del angelito, un charm que tenía guardado de la época en que hice el cajón de imprenta.

En unos días, más trabajos.

2 comentarios:

María dijo...

Ideales!!!!

Rosana M dijo...

Te han quedado divinos.
Yo tengo la boquilla muerta de risa desde hace 2 años, tendré que comprar el libro y la tela.
Bss